Aunque es una actividad de nuestro cuerpo tan común que no le prestamos mucha atención, la respiración es vital para el buen funcionamiento del cuerpo. Algunos pacientes poseen problemas pulmonares y no pueden incorporar la cantidad suficiente de oxígeno a la sangre. Para este tipo de problemas existe la oxigenoterapia.
Se trata de una terapia cuya finalidad es la de aumentar el aporte de oxígeno a los tejidos, utilizando al máximo la capacidad de transporte de la sangre arterial. Como efecto, la terapia mantiene la presión arterial del oxígeno definida. A esto se le suma que todo tratamiento que se realiza con oxígeno puro garantiza reparar los daños y aportar frescura y luminosidad a la piel.
A las pieles jóvenes, este tratamiento de oxígeno les sirve para prevenir las arrugas y conseguir mejor elasticidad y tersura. También colabora a la hora de borrar las huellas de cansancio, eliminar la grasa y cerrar los poros. Con la oxigenoterapia siempre se logra suavizar las líneas y pliegues de la piel, aumentar su firmeza e hidratarla.


